Ya sabemos que el suelo
es la parte superficial de la corteza terrestre conformada por
minerales y partículas orgánicas producidas por
la acción combinada del viento, el agua y procesos de desintegración
orgánica. Ahora conoceremos su importancia, peligros que
lo afectan, contaminación y conservación.
Existen una clasificación de la formación de los suelos:
Tipos de suelo:
Suelos
arenosos: están formados principalmente por arena. Son
suelos que no retienen agua. Tienen muy poca materia orgánica
y no son aptos para la agricultura.
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Suelos
arcillosos: principalmente están formados por arcilla,
de granos muy finos color amarillento, retienen el agua formando
charcos. Si se mezclan con humus pueden ser buenos para cultivar.
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| Suelos calizos: tienen abundancia de sales calcáreas. Son de color blanco, son secos y áridos y no son buenos para la agricultura. |
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Suelos pedregosos: formados por rocas de todos los tamaños. No retienen el agua y no son buenos para el cultivo. | ||||||||||||||||||
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Suelos
humíferos: en su composición abunda la materia
orgánica en descomposición o descompuesta (humus).
Son de color oscuro, retienen bien el agua y son buenos para el
cultivo.
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